Amor, el Corazón del Universo

Guiadas por la Hermana Ellen Kelly que llevaba una lámpara encendida, acompañadas por la Hermana Zelna que tocaba el tambor, las participantes pasaron en procesión del jardín a la sala de encuentro, llenas de esperanza y de expectación, mientras que en los oídos resonaban las notas del canto “Dios se deleita en ti” (Monica Brown).

 

 

La sesión había empezado, oficialmente.  

La sala de encuentro estaba hermosamente decorada con un gran corazón en el centro, y cada Hermana fue invitada a poner un corazón más pequeño al lado del grande, para expresar sus bendiciones para la sesión. Las participantes vienen de 20 Unidades, y de más de 27 países.

En su mensaje al grupo, la Hermana Ellen recordó que todas son miembros de una congregación y expresó su deseo de que fueran desarrollando amistades capaces de cruzar las fronteras y que duren toda la vida. Ellen hizo hincapié en que el compromiso de por vida - que la Profesión Perpetua expresa -  pide un discernimiento muy profundo y sincero. “Presta atención a tu corazón”, dijo” porque donde esté tu Tesoro, allí estará también tu corazón.” La Hermana Ellen invitó a las Hermanas a una comunión más profunda con Dios, con el mundo creado, con el universo, con cada una de las participantes y con las personas que las acompañan. El amor es relación, siguió diciendo, y ha de vivirse en la vida de cada día. La Hermana Ellen volverá de nuevo en septiembre, al final de la sesión.

Esta sesión de formación es el fruto de una preparación que empezó hace dos años, y ha sido organizada por el Equipo de Liderazgo congregacional, apoyado por un comité. Aquí en Angers la comunidad y el personal de la Casa Madre están pendientes y atentos a todas las necesidades. Las participantes saben, además, que toda la Congregación las sostiene y las anima. Se han recibido mensajes de diversas partes, que se agradecen de corazón.

Esta semana ha servido de introducción, el ritmo ha sido lento y las sesiones han sido guiadas muy hábilmente por las facilitadoras, las Hermanas Brigid Lawlor y Angela Fahy, que estarán presentes a lo largo de todo el programa. Se han hecho ejercicios para construir comunidad, que han ayudado a las Hermanas a empezar a conocerse, y se ha introducido el método del Diálogo Contemplativo para compartir alrededor de la mesa. Las participantes han tenido la posibilidad de reflexionar sobre las visitas guiadas de la Casa Madre, han tenido cada día la Lectio Divina, tiempo para escribir el Diario, y para explayar sus talentos artísticos gracias a una sala donde se encuentra una gran variedad de materiales.  

 

 

Las participantes expresaron sus esperanzas y sus deseos de cara a la sesión.

Entre los anhelos y deseos expresados, destacamos algunos:

  • Gozar de una mayor libertad interior
  • Ahondar en la espiritualidad de la Congregación
  • Transformarnos desde dentro
  • Tener una actitud de asombro ante la belleza de la creación
  • Desarrollar nuevas relaciones con otras personas, con realidades nuevas, con el cosmos
  • Profundizar en el compromiso que supone la misión de la Congregación
  • Confiar más en el lugar que cada una ocupa en la historia de la Congregación que evoluciona
  • Tener un alcance misionero

De lunes a jueves celebra la Eucaristía el P.  Jim Conlon que reúne e integra la vivencia del día. En esos días la comunidad local se une a nuestra eucaristía. El viernes es un día de integración y el grupo celebra ese día, una eucaristía particular.  

Durante los fines de semana, las Hermanas eligen la iglesia que quieren para asistir a la Eucarística, para poder celebrar con la gente del lugar.

La semana que viene esperamos con ilusión poder oír lo que nos dicen Monica Brown e Hilary Musgrave quienes, juntamente con la Hermana  Brigid y la Hermana Angela nos guiarán con creatividad a reflexionar sobre el tema ‘Amor, el Corazón del Universo’.

 

 

 

Angers, 13 de Julio de 2018