Aniversario de la muerte del Sr. Aguchita el 27 de septiembre de 1990.

Querida Aguchita,

El secreto de tu fortaleza la encontrabas en

“…comunión con la Palabra y la Eucaristía…”

que te llevaba a  “…vivir días llenos…”

infundiste sabiduría y prudencia

para suavizar y transformar los corazones de las jóvenes,

a quienes amaste con predilección.

 

El Amor te llevó a vivir en plenitud tu donación por la Obra Santa,

sin miedo a desgastarte, por eso quisiste ser

“como el cirio que ilumina y se consume”.

este testimonio de tu vida y martirio

nos convoca, compromete y anima

a continuar haciendo un mundo más humano

donde brote la misericordia, la justicia y la paz.

 

¡Gracias porque sigues viviendo entre nosotras!.