¿Cómo traeremos alegría y conexiones?

Queridas Hermanas y laicas/os Partners en la Misión:

 

Celebramos la Fiesta de la Anunciación y reflexionamos sobre una joven que tuvo el coraje de decir "sí" a una situación que arriesgó su vida. Conocemos la historia y el impacto que María ha tenido en nuestra fe y en otras durante siglos. ¿Cuántos países acudieron a María en tiempos de guerra, plaga y hambruna? Nosotras/os también la invocamos.

 

Ahora nuestro mundo, nuestro planeta está en un momento de oscuridad cuando escuchamos cada día cuántos más han muerto o están infectados. Podemos volvernos a María y también a muchas/os que se han ido antes que nosotras/os y han vivido la noche oscura del alma. Esta pandemia es nuestra noche oscura y gente como Juan de la Cruz puede llevarnos a una comprensión más profunda de nuestra vida trinitaria llamándonos a vivir la comunión, la interconexión, la interrelación con todas las personas y la unidad con toda la creación. No más tribus ni "Mi país primero a expensas de los demás".  La realidad es que somos UNO. En esta época de crisis, muchos sienten la tristeza y el sufrimiento de los demás de una manera que la mayoría no conocía antes. Incluso cuando en el encierro deseamos encontrar formas de conectarnos, de llevar algo de alegría a gente que ni siquiera conocemos. Piensen en las personas que tocan música en el balcón.

 

¿Cuál es la invitación para nosotras/os como miembros de una comunidad religiosa y/o una familia? ¿Cómo traeremos alegría y conexiones? Tal vez ahora tenemos una visión o incluso una experiencia mística de lo que realmente significan palabras como Encarnación. Ya no somos personas individuales o países que pueden alejarse del sufrimiento de nuestros hermanos y de nuestras hermanas, personas de todas las creencias o sin ninguna fe. Esas fronteras ya no deberían existir.

 

Algunas hermanas me han escrito, "¿Qué está tratando Dios de decirnos?" ¿Qué le hemos hecho a nuestro planeta?".

¿Hemos llegado a reconocer cómo hemos descuidado y abusado de la creación y de nosotros mismos? Esta oscuridad puede estar conduciéndonos a una luz brillante. "Yo soy la luz del mundo" y ese Amor llamó a toda la creación a existir y nos la ha confiado, así que debemos tomar alguna acción.

 

Como Equipo de Liderazgo Congregacional conocemos las limitaciones de nosotras mismas y de la Congregación. También sabemos que Dios no tiene limitaciones y que Dios está con nosotras en este viaje y la energía del Dios que es amor nos permitirá continuar nuestra misión. Somos bendecidas con nuestros partners en la misión. María Eufrasia dijo a sus hermanas que el compromiso con la misión "no es un momento pasajero de exaltación que se disipa y no deja nada. No, es un amor lleno de ternura, dedicación, sacrificio. Mi alma se llena de gozo y consuelo al pensar en el bien que se hace con nuestros débiles esfuerzos sostenidos por la gracia de Dios”. Si estuviera aquí hoy, se llenaría de alegría por la colaboración y el gran celo de nuestros partners laicos y hermanas que trabajan en medio de esta pandemia.

 

Para terminar, debemos recordar que María no sólo dio a luz a Jesús, sino que fue testigo de su sufrimiento y muerte. Ella lo vio de nuevo después del Domingo de Pascua con la promesa a todos sus seguidores, "No los dejaré huérfanos". Así que alegrémonos y seamos personas de esperanza y coraje que irradien esta Presencia en este momento oscuro que nos permite "convertirnos en un nuevo pueblo para un nuevo planeta". (Teilhard de Chardin)

 

Con gratitud a todas/os por su compromiso en la construcción de la comunidad y en vivir la misión.

 

Hna. Ellen y el Equipo de Liderazgo Congregacional.

 

Hagan clic aquí para acceder al mensaje en video en español:  https://www.youtube.com/watch?v=VSXP42maRWA&feature=youtu.be