En medio de la guerra contra las drogas en Filipinas, Sor Nenet Daño pastorea a los consumidores de drogas, los contribuyentes.

 

Hna. María Juanita "Nenet" Daño, a la izquierda, con los usuarios de drogas que acudieron a la consulta. A la derecha está el presidente de barangay (área). (Foto aportada)

 

Después de salir de una reunión con seis usuarios de drogas, la Hna. María Juanita "Nenet" Daño da un pequeño suspiro de alivio que tal vez estos hombres no se enfrenten a un final sangriento como docenas de otros en el barrio de San Andrés Bukid En Manila, donde trabaja. Se han presentado para someterse a asesoramiento, con la esperanza de cambiar sus formas de vida y evitar convertirse en víctimas de la guerra antidrogas del gobierno.

Sin embargo, Las Hermanas de Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor anticipan el posible peligro de los que han confesado consumir drogas ​​porque sus nombres están en la lista de la policía. Esto significa que son hombres fichados y por lo tanto los primeros en ser arrestados durante operaciones masivas policiacas llamadas "Oplan Tokhang" (Tokhang es una contracción de las palabras filipinas que significan "tocar" e "invitar"), que han estado en vigor desde que el presidente filipino Rodrigo Duterte asumió el cargo en Julio 2016.

"Tienen miedo de ser asesinados", dijo Daño de sus seis clientes, de entre 25 y 47 años. "También respondieron a la llamada  de la líder  de barangay (gobierno local), para hacer que barangay sea una área sin drogas." Dependiendo de quién está contando, la guerra antidrogas ha cobrado las vidas de 2.000 a 7.000, tanto en operaciones policiacas como en asesinatos de tipo vigilante o extrajudicial, llevadas a cabo sin el debido proceso. Las noticias diarias anuncian incidentes de ejecuciones múltiples en las cuales los perpetradores no son identificados. Los asesinos a menudo dejan una nota de que la muerte está relacionada con las drogas.

En la noche del 9 de julio, a unos cinco kilómetros de la zona de Daño, un hombre fue asesinado frente al Centro Católico Pío XII, donde la Conferencia Episcopal de Filipinas, también conocida como CBCP, acababa de terminar Su reunión y elección de un nuevo presidente para 2018 y 2019. Daño y su grupo de compañeros laicos también acababan de terminar su vigilia de oración allí.

 

Las mujeres sostienen una serpentina "Stop the Killings" (Alto a las matanzas) en el funeral de tres jóvenes que fueron asesinados sumariamente durante una operación policial. (Foto aportada)

 

El arzobispo Sócrates Villegas, presidente de la Conferencia Episcopal, que termina su mandato en diciembre, reaccionó con rapidez al reciente asesinato: "No podemos reconciliarnos con esta situación, el silencio frente a este hecho horrendo es complicidad", dijo en un comunicado. De Facebook que fue usado por los medios de comunicación. "Que el clamor público llegue a todos los afectados, porque debe haber un clamor: a todos se dirige esa voz del cielo: 'La sangre del hermano que has matado clama desde la tierra'. "

 

Duterte había prometido poner fin a la amenaza de la droga en el país y exterminar a los involucrados en ella - lo fuera necesario. Ahora, los sospechosos de drogas pueden llegar a ser víctimas de ejecuciones extrajudiciales, cuyos perpetradores son desconocidos y operan con impunidad. Las personas inocentes, niños entre ellos, han terminado como "daños colaterales".

Ya en agosto del año pasado, la Asociación de Superiores Mayores Religiosos en Filipinas, que incluye a mujeres y hombres religiosos, había emitido una fuerte declaración denunciando los asesinatos. El CBCP también emitió una carta pastoral con fecha 30 de enero del 2017, en la cual expresan estar en contra del "reinado del terror" que desploma las áreas pobres. El 14 de julio, la Asociación de Superiores Mayores Religiosos de Filipinas, en su Declaración de la Convención Bienal conjunta, expresan su "solidaridad con las víctimas de violaciones de derechos humanos y sus familias, especialmente las víctimas de ejecuciones extrajudiciales".

Duterte ha  golpeado duramente a grupos de derechos humanos, tanto nacionales como internacionales, y también a las iglesias, que han criticado su guerra contra las drogas.

 

Ataúdes de los tres hombres muertos (Foto aportada)

 

Ministerio Raices (Grassroots Ministry)

Daño, una trabajadora social, ha trabajado desde 2011 en San Andrés Bukid, que se conoce como el segundo lugar más poblado de la Arquidiócesis de Manila. Habían pasado ocho años como misionera en Senegal, y regreso a Filipinas en el 2011.* Trabajó en la enfermería de las hermanas durante dos meses antes de unirse a la Welcome House/Tahanan, que es una comunidad del Buen Pastor con dos ubicaciones.

Welcome House, que se encuentra en un distrito adjunto, se especializa en intervención de crisis de mujeres y niñas. Daño trabaja como consejera en Welcome House pero pasa la mitad de la semana en San Andrés Bukid a unos tres kilómetros, donde las religiosas del Buen Pastor mantienes Tahanan (que significa "hogar"). Tahanan es un centro de que sirve como oficina, lugar de reunión y como dormitorio de Daño cuando está en San Andrés Bukid, ubicado en un edificio de viviendas de bajos ingresos construido por la arquidiócesis. Ella es la única hermana del Buen Pastor que trabaja en esa área.

El edificio de cuatro pisos, a unos pasos de la iglesia parroquial, sobresale entre casas en muy mal estado de materiales ligeros entrecruzados por una red de callejuelas.

 

San Andrés Bukid está congestionado y sobrepoblado. Hay 26 barrios, la unidad gubernamental más pequeña que puede variar en tamaño y población, en San Andrés Bukid 11 de ellas son encabezados por mujeres que fueron electas para dirigir.

 

Antes de la guerra contra las drogas y los asesinatos, Daño estaba ocupado con el trabajo de base en las Comunidades Básicas Eclesiales del área, pequeñas comunidades católicas cuyos miembros participan en la misión evangélica de la iglesia.

 

Compañeros Laicos

Hay un grupo de mujeres laicas llamados compañeras leales del Buen Pastor, que ayudan a Daño en su ministerio. Las mujeres son residentes de la zona, vienen de familias pobres, pero estan dispuestas a servir a la iglesia y mejorar las vidas de sus compañeros residentes.

Las Hermanas del Buen Pastor en Filipinas tienen socios laicos que ayudan en sus ministerios. Vienen de diferentes clases sociales dependiendo de las áreas donde están las hermanas.

Ellos han sido activos en el ministerio del Buen Pastor y, recientemente, guiados por Daño, están ayudando a las familias de las víctimas de los asesinados.

Estos socios laicos ayudaron a reunir a miembros de familias afectadas por asesinatos para entrevistas con los medios. Una de las entrevistadas, Amina Merced, perdió a sus dos hijos adultos y a un hermano en una operación policial en enero.

 

Una camiseta de la protesta (foto contribuida)

 

Joshua, mi otro hijo, estaba tomando un baño y estaba desnudo cuando le dispararon", dijo. "Bimbo se equivocó al igual que su hermano Crisanto, quien estaba siendo cazado, regrese corriendo y encontré sangre por toda la pared de nuestra casa". La policía se había llevado los cuerpos a una funeraria que cobraba 66.000 pesos (1.320 dólares) por cuerpo por servicios funerarios y de entierro, dijo, y agregó que tuvo que pedir prestado dinero para los entierros aun cuando rebajaron e precio.

A diferencia de muchos, ella no tiene miedo de ser identificada. "Y sí, por favor usa mi nombre real."  Un niño de siete años contó cómo encontró a su padre muerto en un charco de sangre. Ahora lo cuidan sus parientes y vecinos ya que su madre está en la cárcel con cargos de posesión de drogas.

Los policías siempre dan la misma  escusa por las matanzas, que los sospechosos "pelean en contra.” pero en la mayoría de los ataques, por lo general por las noches, los sospechosos siempre se encuentran desarmados o incluso dormidos. En cuanto a los asaltantes anónimos en los asesinatos estilo vigilante, la gente sólo puede especular si los asesinos contratados son de la policía o líderes de la droga, que ambos quieren silenciar a sus operadores.

Las mujeres colaboradoras y voluntarias ayudan con los funerales y se unen a las protestas. Ellas se someten a entrenamientos paralegales para poder documentar casos, y ayudar a las familias en duelo. Hablaron sobre sus experiencias de primera mano de la guerra contra las drogas, pero por razones de seguridad pidieron no ser identificadas por sus nombres reales. "Ely" dice que ella ha tenido que consolar a las madres de aquellos muertos y llora con ellas. "Yo también soy madre", dice. "Algunas noches es difícil dormir cuando se escuchan ruidos" que podría indicar una incursión policiaca cerca.

Cuando los residentes notan una presencia inusual de la policía, concluyen que habrá asesinatos", dijo Daño. Las mujeres también ministran a los consumidores de drogas que aún no están muy adictos al darles cápsulas de carbón activado destinadas a ayudar a limpiar sus sistemas. Las cápsulas están hechas de cáscara de coco quemada y proceden de grupos de salud alternativos.

La sustancia prohibida más común es el clorhidrato de metanfetamina, conocido como "cocaína de pobre" (localmente llamado "shabu") y marihuana. Pero shabu es la sustancia elegida para la mayoría de los usuarios de drogas y vendedores de debidas. Eso se debe a su disponibilidad y fácil transporte. Shabu ahora se produce localmente en laboratorios clandestinos. Los ciudadanos chinos en complicidad con los  filipinos que operan estos laboratorios han sido detenidos, acusados ​​y encarcelados. Shabu también es obtenido en las afueras de las Filipinas. Es bien sabido que la policía también participan a menudo en el tráfico de drogas.

"Me acerqué a algunos usuarios y me ofrecí a ayudarlos", dijo Dianne. "Durante varias semanas toman las cápsulas de dos a tres veces al día y luego en dosis más bajas, después se someten a una prueba de orina". De acuerdo con "Pia", es una alegría cuando alguien prueba negativo, pero una decepción cuando prueba positivo nuevamente.

 

El Buen Pastor se ha asociado con la Hna. María Juanita "Nenet" Daño (centro, vestida de blanco) después de un entrenamiento paralegal en el Lyceum de la Facultad de Derecho de Makati. (Foto aportada)

 

Entrenamiento Paralegal

Las mujeres, en su mayoría de mediana edad, han sido sometidas a un entrenamiento paralegal para aquellos que, como ellas, no tienen educación universitaria, pero están ansiosas por aprender. El Grupo de Asistencia Legal Gratis, integrado por abogados de derechos humanos, incluyendo un decano de la ley, ha dirigido un seminario para ellas.

"Ahora pueden escribir hojas de datos, pero en filipino," dijo Daño con un toque de orgullo en su voz. La Hna. Regina Kuizon, dirigente de la provincia de Filipinas y Japón, y copresidenta de la Asociación de Principales Superiores Religiosos de Filipinas, apoya el ministerio de Hna. Nenet. "Como Jesús el Buen Pastor, sor Nenet busca a los más necesitados y a las víctimas de [ejecuciones extrajudiciales]", dijo. "Sin temor, ella habla en su nombre y asume el riesgo de protegerlos, yo oro por ella y por todos aquellos que no tienen miedo de estar al lado de los pobres en nuestro país".  Las Religiosas de las Hermanas del Buen Pastor vinieron a Filipinas en 1912. Hay 26 casas de Buen Pastor en las Filipinas. Hay 172 hermanas del Buen Pastor en Filipinas y 19 en el extranjero, sin incluir la provincia de Japón, que se fusionó con la provincia de Filipinas en abril.

 

La calle principal en la zona de San Andrés Bukid en Manila donde trabaja la hermana Nenet. (Ma. Ceres P. Doyo)

 

Daño publicó recientemente en su página de Facebook  una crítica vocal de la sangrienta guerra contra las drogas del gobierno de Duterte,: "Aquí en mi área las morgues son felices cuando los sospechosos de drogas son asesinados y traídos a ellos. Las familias pobres dejan a sus muertos ahí porque no pueden pagar por el "rescatar" de sus seres queridos. " 

Largas veladas que duran más de una semana son comunes en las áreas deprimidas, ya que las familias afligidas tratan de recaudar suficiente dinero para los gastos de entierro.

En su comunicado ella  añadió con sarcasmo: "Esta es una realidad que demuestra que esta administración es anti-pobre. Matar es su estrategia de lucha contra la pobreza. Menos pobres porque ya muchos están diez pies bajo tierra.  Un cambiao real, No lo es?”

En una entrevista citó una víctima reciente. "Era un padre de dos años de edad, de 49 años de edad, una persona con discapacidad y conocido por alquilar su lugar para las sesiones de drogas. El cobraba 20 pesos por persona. Esa noche el estaba durmiendo en el callejón los asaltantes lo llevaron dentro de la casa Y lo mató allí. La policía dijo que el peleaba contra ellos. ¿Cómo podía pelear contra ellos cuando ni siquiera podía levantar su mano inmóvil? "

Daño dijo que está recopilando todos sus casos de ejecuciones extrajudiciales para que los lean miembros de su congregación y otros. Pero su objetivo principal es evitar que los adictos se conviertan en víctimas de la guerra del gobierno contra las drogas. Espera que ellos vivan vidas libres de drogas. 

Cuando traje a una niña de 14 años para rehabilitación de drogas al Departamento de Bienestar Social y Desarrollo me dijeron que no tenían un presupuesto ni para una prueba de drogas que costara diez dólares ", dijo Daño. Yo le dije al trabajador social que el gobierno no tiene intención de dejar vivir a los adictos”.

 

* Esta historia ha sido actualizada para corregir el mes en que murieron los Merced, el año en que Daño volvió a Filipinas y el tiempo que pasó trabajando en la enfermería.

Reprinted by permission of Global Sisters Report, 115 E Armour Blvd, Kansas City, MO 64111