La no-violencia desde la perspectiva del Buen Pastor

Instituto del Buen Pastor para la Misión
La no-violencia desde la perspectiva del Buen Pastor

Hna. Claudia Palacios

 

He estado pensando mucho últimamente en cómo ser más conscientes del don que nosotras/os, como Hermanas y Laicos del Buen Pastor, tenemos con respecto a nuestra Espiritualidad del Buen Pastor en lo que se refiere al tema de la no-violencia. Naturalmente, he recurrido a Santa María Eufrasia.

María Eufrasia es ciertamente un buen modelo de no-violencia para nosotros. Ella misma vivió las consecuencias de la guerra y los acontecimientos violentos de su vida, como la muerte repentina de su padre, la separación de su familia, las dificultades en el internado, etc. Sin embargo, María Eufrasia decidió no responder a la vida de una manera violenta. Consiguió superar el dolor que había sufrido y lo transformó en bondad.

A través de la belleza de la creación y de las experiencias de amor y afecto de sus padres, maestros y amigos, María Eufrasia comenzó un viaje que la llevó a tener una experiencia más profunda del amor y la transformó en una “Creadora de Paz". Ella sabía que los signos de amor y afecto de las personas que la rodeaban provenían de una bondad que está en cada persona y viene de Dios. Entró en una relación profunda e íntima con esta bondad en la soledad y en la oración. Era consciente de que esta era la única manera de llevar a cabo la misión. Ella dijo a sus hermanas religiosas: "Les ruego, queridas hermanas, que trabajen duro para desarrollar una vida interior - una vida escondida con Dios..." "La oración también ayuda a adquirir buen juicio y a tomar decisiones sabias."

 

Hoy decimos: "nuestras  palabras reflejan el movimiento en nosotras". El lenguaje y el uso cuidadoso de las palabras son cualidades de una " Creadora de Paz". Las palabras pueden tener un impacto en nuestra vida, pero no se trata solo de elegir las palabras con cuidado – lo que hace la diferencia es "dar desde el corazón". La disposición interior que acompaña a nuestras palabras es la verdadera cualidad de una "Creadora de Paz".

Santa María Eufrasia nos lo recuerda: "Cuando el Buen Pastor habla a sus ovejas, nunca usa palabras de decepción, desesperanza, frustración, derrota, desánimo, miedo, confusión o fracaso. En cambio, les da palabras de esperanza, de descanso, de victoria, de paz, de poder, de alegría, de triunfo y de amor". Estas palabras despiertan en nosotros la fuerte interconexión que la paz tiene con nuestra espiritualidad del Buen Pastor. Santa María Eufrasia se convirtió en "Creadora de Paz" dejándose guiar por Dios y siendo una buena pastora para los demás.

 

Todas las personas que compartimos este llamado y esta pasión: curar a los heridos, recuperar a las almas perdidas, servir a los que se encuentran en situaciones de dificultad económica, promover las mujeres y los derechos humanos, etc., tenemos la responsabilidad de hacerlo de una manera pacífica y no violenta hacia las personas a las que servimos y hacia quienes infligen el dolor y el sufrimiento. Pero la no-violencia no significa pasividad.

Para ser "Creadoras/es de Paz" debemos ser humildes y dejar que Dios nos guíe, tomando tiempo para desarrollar nuestra relación con Aquel de quien viene nuestra fuerza. Debemos reconocer nuestros errores y ser los primeras en buscar la reconciliación, cuando sea necesaria. Debemos reconocer nuestros dones y talentos y usarlos al servicio de los demás. Para ser "Creadoras/es de paz" debemos atrevernos a ser Pastores y Pastoras y pronunciar, desde nuestro corazón, palabras de esperanza, descanso, victoria, paz, poder, alegría, triunfo y amor sin juicios. Debemos ser fuertes para defender a los oprimidos, para ser la voz de los que no pueden hablar, para protestar con nuestros corazones y nuestras vidas contra la violencia que tanta gente padece. Debemos perseverar en nuestros actos y palabras para cumplir nuestra misión, sin quejas y pacíficamente.

 

Santa María Eufrasia nos dice hoy: " ¡Despertémonos y avancemos! Como todos somos Pastores, o si prefieren Pastoras, ningún pequeño rincón de la tierra debe detenernos". El testimonio de nuestra disposición interior, de nuestra vida, hacia todos los temas de justicia social, debe ser un testimonio poderoso y pacífico para el mundo que queremos construir, libre de opresión y violencia. Hagamos lo que hagamos: asesorar, enseñar, mantener, cuidar a los niños, servir directa o indirectamente a los necesitados, debemos vivir nuestro llamado a ser la "imagen viva del Buen Pastor en medio de nuestro querido rebaño". Y como María Eufrasia, nos estamos convirtiendo en "Creadoras/es de Paz".

 

 

Te ofrezco la Paz.

Te ofrezco el Amor.

Te ofrezco la Amistad.

Puedo ver tu Belleza.

Escucho tu Necesidad.

Siento tus Sentimientos.

Mi Sabiduría fluye

 desde la Fuente principal.

Saludo a esa Fuente en ti

Para alcanzar la Unidad y el Amor.