Empoderar futuros a través del microfinanciamiento

 

Enclavada en un exuberante paisaje, la ciudad de Bobo-Dioulasso está situada en el suroeste de Burkina Faso. Al igual que gran parte del África occidental, la población de aquí es conocida por su gran tolerancia étnica y religiosa, y las calles arboladas de la ciudad bullen con los sonidos de diferentes idiomas y dialectos. Cuando las hermanas llegaron en 2011 para establecer la primera misión de la Congregación en el país, fueron acogidas calurosamente y desde entonces siguen sintiéndose bievenidas.

Bobo-Dioulasso es la segunda ciudad más grande del condado, pero a menudo se le designa como su capital económica y comercial; la ciudad prospera con los pequeños negocios que impulsan la economía del país. Sin embargo, situadas en uno de los barrios más pobres de la ciudad, las tres hermanas fundadoras pronto empezaron a recibir a las mujeres que llamaban a la puerta pidiendo comida. Estas mujeres, muchas de las cuales eran analfabetas estaban atrapadas en sus roles tradicionales y luchaban pour encontrar empleo. Algunas eran viudas o habían sido abandonadas por sus esposos, y las mujers musulmanas eran a menudo sólo una de las muchas esposas de sus maridos a quienes él luchaba pour manatener. Preocupadas y desafiadas pour la extrema pobreza de las que eran testigos, las hermanas comenzaron un dialogo con las mujeres para explorar las maneras de ayudarlas a salir de la pobreza y que se hicieran autosuficientes.

Algunas de las mujeres explicaban que no podían acceder a las opciones de préstamos existentes para desarrollar sus ideas de pequeños negocios porque no tenían ahorros ni nada que ofrecer como garantía. Las hermanas se dieron cuenta de que creando un plan de financiamiento de microcrédito, estas posibles microempresarias podrían desarrollar actividades generadoras de ingresos y empoderarse económicamente. Para el 2012, financiado por donaciones de benefactores externos, se estableció el Plan de Financiamiento de Microcréditos para el Empoderamiento Económico de la Mujeres, y las hermanas comenzaron a trabajar con un grupo inicial de ocho mujeres.

Ahora en su novena año, 50 mujeres reciben actualmente préstamos a través del proyecto. Cada mujer ha sido apoyada para identificar la actividad comercial que mejor se adapte a su conjunto de habilidades y aspiraciones futuras. Sobres esto, la Hna. Hilaria Puthirrikkal, una de las misioneras fundadoras dice: “cada mujer es capaz de hacer algo, trabajando junto a ella, descubrimos que no se siente perdida, que siempre hay esperanza.

Además del préstamo inicial, las mujeres reciben formación continua y acompañamiento de las hermanas, tanto profesas como en formación, y de los partners en la misión para mejorar, desarrollar y sostener sus actividades comerciales. A medida que pasa el tiempo, las mujeres pueden acceder a mayores cantidades de ayuda para expandir más sus negocios. Gracias a este proyecto, las mujeres han establecido con éxito una serie de microempresas que les permiten ganar suficente dinero para pagar su cuota mensual, mantener a sus familias y enviar a sus hijos a la escuela. Las actividades empresariales de las mujeres incluyen la venta de frutas, verduras, cereales, madera seca, carbón vegetal, ropa, zapatos, artesanía, sándwiches y pasteles. Algunas tienen su propio local, como un restaurante o una tienda de costura e incluso ahora emplean a otras mujeres.

Una de las mujeres a quien el proyecto apoyó dijo: “No fui a la escuela ¿qué podía hacer? Esta fue la pregunta que siempre me hice. Pero gracias al microcrédito, mis pesadillas han terminado. He podido ver algunos de mis sueños volverse realidad. Esto ma ha permitido desarrollar mi aventura empresarial. Ya no soy una empleada sino gerente de mi propia pequeña empresa.

Sin embargo, este proyecto no se ha limitado al empoderamiento económico de la mujer. El proyecto ha también incorporado una serie de estrategias de empoderamiento político y socio-cultural que ha implicado la participación de abogados, psicólogos y profesionales de la salud y la medicina en la educación y capacitación impartida. Durante estos talleres, las mujeres han podido debatir y abordar algunos de los temas tabú de la sociedad para ellas, como el matrimonio forzado y precoz, el aborto, la mutilación genital femenina, la violencia doméstica, el abuso sexual y el VIH /SIDA. Además se lea ha educado para que aprendan a cuidarse mejor a sí mismas y a sus familias mediante la asistencia a talleres sobre derechos humanos, derecho de familia, gestión de conflctos, salud e higiene, etc.

Este es un Proyecto fque no solo ha sacado a las mujeres de la pobreza. También ha aumentado su conciencia en términos de cuestiones políticas y socio-culturales. Estas mujeres empoderadas holísticamente han ganado en una nueva confianza en sí mismas y una mejor perspectiva de la vida. Están derribando los muros de la gran desigualdad de género en Burkina Faso y desempeñando su papel en el impulso de su economía. Sus vidas se han transformado y ahora también están en condiciones de desafiar y transformar algunos de los temas tabús de la sociedad.

 

Un artículo de Liam Michael Quinn