Misión en tiempos de pandemia

Misión en tiempos de pandemia.
Comunidad de Jujuy. Unidad Argentina-Uruguay

 

Apenas iniciada la cuarentena obligatoria por la pandemia del Covid 19, en nuestra comunidad acicateada por el “celo que nunca dice basta”, consideramos algunas iniciativas, como por ej. ofrecerse a realizar las compras para algunos vecinos ancianos, etc. Sin certezas, ya que nunca ni en sueños vimos atravesar una experiencia como esta, tan extraña y extensa. A través de los noticieros fuimos conociendo la realidad de que el Estado Provincial tenía que albergar personas que regresaban a la Provincia y era necesario ponerlas en resguardo del contagio. En razón de lo novedoso de la experiencia, discerniendo en comunidad consideramos que nuestra tarea se desarrollaría en coordinación con la Iglesia local. Lo que fue comunicado al sr. Obispo. Quien esperaba contar con la disponibilidad de nuestra casa y la de otras casas de retiros, a fin de responder a la solicitud del Ente ad hoc.: Comité Operativo de Emergencia, (COE). En los días subsiguientes, recibimos la visita de un miembro del COE, a fin de conocer las instalaciones de nuestra Casa de Retiros.

Es así como el domingo de Pascua, 12 de abril, cumpliendo con el protocolo de prevención e higiene, recibimos el primer contingente: 58 personas, denominadas en nuestra jerga como “Obreros golondrinas”, todas ellas gente sencilla y empobrecidas que se desplazan, en forma individual o como grupos de familias a otras Provincias para desarrollar tareas de labranza, cosechas varias, con el fin de proveer a su sustento. En este grupo hubo varios adolescentes y unos 7 niños. En principio nuestra responsabilidad se agotaba en facilitar nuestras instalaciones, pero pronto las hnas. que coordinaban alguna atención notaron que: las meriendas de la tarde no estaban incluidas, y que tanto el almuerzo como la cena eran muy escasos. Para esto, dos hermanas de comunidad, se ofrecieron para prepararlos. Esto condujo a solicitar colaboración a Cáritas Diocesana, familias conocidas y familiares de las hnas. quienes generosamente contribuyen para realizar los refuerzos alimentarios y artículos de higiene. También, han sumado Comunidades de VC, Grupo de Catequistas, red Kawsay, vecinos y amigos. Gracias a Dios, llegado los 14 días establecidos por el protocolo sanitario, nadie dentro del grupo manifestó síntoma alguno. Por lo que, con mucha algarabía y gratitud se retiraron a sus respectivos hogares.

A continuación, luego de los necesarios días de desinfección e higiene, se recibió el segundo grupo, personas de las mismas características. Con el bagaje de la experiencia pasada, permitió iniciar y sostener el servicio con otra organización. Estamos llegando a los 14 días reglamentarios, sin ninguna persona contagiada. Con vigor seguimos orando a Dios fuente de toda gracia, bondad y misericordia por el fin de esta y de todas las pestes físicas y espirituales que también azotan a la humanidad.