Religiosas expresan preocupación por beneficiarios de sus proyectos a medida que se van cerrando por la pandemia del Covid-19

ABRIL 10, 2020 (SICA)– Las hermanas de la Congregación de Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor en África han expresado su preocupación por los beneficiarios de sus programas debido a que sus proyectos se van cerrando por la pandemia del Covid 19.

“La aparición del Covid 19 ha impactado con mucha fuerza en el trabajo de nuestras comunidades religiosas y de nuestros apostolados en la región” dijo la hermana Donatus Lili, la designada regional de la congregación para África, en un breve informe enviado al SICA.

En Senegal, las hermanas Brigitte Ndione y Jeanne Ndene señalaron que el programa de empoderamiento y capacitación técnica para las mujeres ha dejado de operar, y las personas migrantes y víctimas de trata que encontraban refugio en los centros han quedado expuestas.

“Si bien las restricciones son bien recibidas en razón del bien común, los programas han quedado detenidos abruptamente. Nuestros centros han podido brindar capacitación en materia de cocina, bordados y panadería. La mayoría de las personas beneficiarias, se dedicado a actividades empresariales; otras han buscado trabajo tanto como empleadas en el sector privado o en el estatal. Las adolescentes en crisis han encontrado refugio en nuestro centro. Ahora existe una alta probabilidad de que las mujeres y las niñas regresen a actividades previas e inmorales dado que ya no perciben sueldos y salarios para sustentarse por sí mismas”, dijeron las hermanas.

En Sudán, donde las hermanas proporcionan educación y alimentación a niños pobres, hay preocupación por la posibilidad de que los niños estén pasando hambre.

“Algunos niños vienen de familias que no pueden proveer tres comidas para los niños.  Estos niños reciben nutrición en la escuela, así que la situación puede empeorar. Las hermanas han estado rescatando niñas de matrimonios precoces forzados y las han mantenido en nuestras escuelas; ahora están preocupadas por que tales niñas puedan ser forzadas a matrimonios prematuros por sus propios padres a cambio de dinero”, dijo la hermana Angelina Ibrahim.

“En el campo de la lucha contra prácticas culturales y religiosas dañinas por las que algunas niñas son forzadas por los padres a una MGF, nuestras escuelas han sido un refugio para dichas niñas. Ahora, en vista de estas niñas estarán dentro de su casa, existe la preocupación de que algunas de ellas puedan ser sometidas a esta perniciosa práctica que pone en peligro sus vidas”, dijo la Hna. Angelina, agregando que el hecho de que todas las escuelas hayan cerrado hasta septiembre de 2020 podría llevar a la disminución de niñas que se matriculen cuando la escuela se reabra.

En Egipto, la Hna. Janette Alfi señala que se detuvo el apostolado de empoderamiento de las mujeres, el de la juventud y el interreligioso.

“Toda comunicación se la realiza por las redes sociales en diferentes plataformas, como grupos de whatsapp.  Estamos sensibilizando al público sobre el COVID-19 por las redes sociales; por ejemplo, hemos desarrollado un video para crear conciencia y lo hemos publicado en las redes y en otras plataformas de ONG”.

En Burkina Faso, la Hna. Bernadette Tapsoba ha señalado que la cuarentena total ha provocado despidos de personal, y esto a la vez abruma más a las familias con un mínimo o ningún tipo de finanzas para sus necesidades básicas.

“Nuestra actividad implica trabajar con víctimas de trata y personas vulnerables a la prostitución. Hemos ido brindando apoyo psicosocial, programas de empoderamiento y medios alternativos de sustento decentes, como aprendizaje de cocina, de panadería y de hábitos sociales.  Estas actividades cesaron, y existe temor de que estas mujeres pudieran retornar a la prostitución”, dijo

En Madagascar, donde la congregación participa en diversos apostolados que incluyen un centro para niños sin hogar y programas de empoderamiento para mujeres, la Hna. Ernestina Lalao hace notar que el gobierno intenta proveer ayuda en alimentos para los pobres y los vulnerables, “…lo cual para nosotras es ventajoso puesto que con ello se atiende a las mujeres y a los niños” dice.

En Kenia, la congregación es miembro de Religiosas Contra la Trata de Humanos (RCTH), una red de Talitha Kum, en colaboración con la Conferencia Episcopal de Kenia, cuya misión es trabajar juntos para erradicar la trata de humanos.

“Las actividades de la RCTH también han sido afectadas y ahora son conducidas en línea. La situación no proporciona oportunidades para conocerse y compartir mejores prácticas sobre sensibilización y medidas preventivas”, destacó la Hna. Donata.

La Congregación de Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor es una congregación de religiosas dedicadas a promover los derechos humanos y el empoderamiento de niñas, mujeres y niños. Es una congregación internacional que trabaja en 72 países, de los cuales 14 se encuentran en África.  La congregación tiene un estatus consultivo especial con el Consejo Económico y Social de la ONU (UN-ECOSOC) y tiene representantes en las Naciones Unidas en Nueva York, Ginebra y Viena, y se ha expresado con fuerza, firmeza y claridad contra la trata de humanos.

Enviado por la hermana Donatus Lili y publicado en el Servicio de Información Católica para África (SICA) el 10 de abril de 2020