Verano de 2020 en la Casa Natal de Sta. María Eufrasia Pelletier, en la isla de Noirmoutier

 

Cada año, durante los meses de verano, se abre la casa donde nació Rosa Virignia Pelletier. Las Hermanas de la Casa Madre son muy fieles para asegurar una presencia en Noirmoutier con el fin de dar a conocer quién es ella y cómo la misión que ella impulsó continúa hasta hoy. En marzo de 2020 comenzó el confinamiento y nos preguntamos cómo se desarrollarían nuestras actividades en Noirmoutier.

Afortunadamente con el desconfinamiento pudimos organizar nuestra presencia gracias a un equipo formado por algunas hermanas de la comunidad internacional, la Provincia y varios partners de la misión. Del 2 de julio al 27 de agosto estuvimos presentes en Noirmoutier y todos los días el oratorio estuvo abierto al público desde las 9 de la mañana a las 8 de la noche. Tuvimos la alegría de tener la Eucaristía a las 11 de la mañana todos los días desde el martes al viernes. A pesar de las limitaciones del distanciamiento social y el uso de máscaras, mucha gente venía a celebrar la Eucaristía con nosotras y algunos días teníamos hasta 40 personas. Cada día antes de la hora de la misa y durante la tarde, una de nosotras se puso a disposición para estar presente en el oratorio y para acoger a quienes venían a rezar. Muchos compartieron su alegría por tener un lugar aislado del ruido, de las idas y venidas de la calle principal para encontrar un remanso de silencio y paz. Gracias a la generosidad de nuestra vecina, tuvimos hermosas flores para decorar la capilla. Según la disponibilidad de las personas que estaban presentes en la casa, cantamos el rezo de la mañana y de la tarde, y algunos días compartíamos la oración con quienes llegaban al oratorio que sabía del horario de nuestras oraciones. También organizamos un tiempo de adoración para permitir a los visitantes pasar un tiempo con el Señor.

 

Entre quienes han visitado el oratorio están los asiduos que vienen a rezar a Sta. Ma. Eufrasia cada verano, los que vienen por curiosidad y conocen la congregación y su misión, o los que desean confiar sus intenciones a nuestras oraciones, y los que necesitan encontrar una persona que les escuche para compartir un sufrimiento o pedir consejo. Para nosotras, siempre es una alegría ser testigos de la presencia de Dios y su obra en cada persona que encontramos.

 

Este año experimentamos, de vez en cuando, la buena iniciativa organizada por la parroquia, con el nuevo párroco, el padre Gérard Billon: la oración matutina en las playas. Una hermosa experiencia de apertura y fraternidad. Sacerdotes, religiosos y laicos reunidos por el mismo Cristo para magnificar las obras divinas y llevar a Dios todas las intenciones de nuestro mundo.

Los eventos más destacables de la temporada fueron el cumpleaños 224 de Santa María Eufrasia el 31 de julio, una conferencia el 11 de agosto y la fiesta de San Juan Eudes el 19 de agosto.

  • El 31 de julio proyectamos la película "Nuestra vida es un río de amor", la vida de Sta Ma. Eufrasia, en el oratorio para la gente que había venido a la misa y luego pasamos un tiempo de convivencia juntos.
  • El 11 de agosto: se tuvo lugar dos conferencias en la Iglesia de la Guérinière; la primera por la Hna Odile Laugier con el tema: “Reuniendo el pasado y el presente "Sta Ma, Eufrasia", y el segundo tema "El tráfico de personas hoy", presentado por la Hna. Marie Hélène Halligon. Una conferencia a dos voces, ilustrando el compromiso de María Eufrasia y sus hermanas en los siglos XIX y XXI. La conferencia tuvo lugar en la Iglesia de la Guérinière. Al finalizar, las conferencias el público quedó conmovido por el contenido y dejó una contribución para ayudar a las mujeres que quieren salir de su situación de esclavitud.
  • El 19 de agosto: Se celebró la Fiesta de San Juan Eudes, fundador de la congregación Nuestra Señora de la Caridad en una misa festiva donde se tuvo la oportunidad de compartir su espiritualidad y sus obras durante el siglo XVII.

 

Para conocer mejor este lugar tan querido por la Congregación, nos gustaría compartir con nuestros lectores una parte de la historia de nuestra presencia en Noirmoutier y cómo esta casa se convirtió en un lugar de peregrinación durante todo el año y en un oratorio abierto y acogedor durante los meses de verano.

La casa torreta, situada en la esquina de la calle “Grande Rue” y la calle “Rue des Douanes”, fue la casa donde se alojaron el Dr. Julien Pelletier y su esposa cuando salieron de prisión hacia el final de la Revolución Francesa. Allí nació Rosa Virginia el 31 de julio de 1796. Vivió allí hasta los 14 años. Cuatro años después de la muerte del Dr. Pelletier, Madame Pelletier dejó la isla y regresó a Soulans. Rosa Virginia fue enviada a un pensionado en Tours; a los 18 años entró en el Monasterio de Nuestra Señora de la Caridad de Tours, se convirtió en S.M. Eufrasia, fundó la Congregación de Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor en Angers y murió en Angers en 1868.

 

En 1899, la Congregación adquirió la casa torre y el edificio adyacente para albergar una comunidad y un pequeño número de pensionistas, ya sea huérfanas o casos sociales. La Madre Ma. de Sta. Marine Verger, 3ª Superiora General, tuvo la inmensa alegría de ver realizado este proyecto gracias a la dedicación de una residente de la isla y a la generosidad de la Madre Ma. de San Agustín de Jesús Fernández Concha, Provincial de Buenos Aires (Argentina).

 

A pesar de la estima de los habitantes de Noirmoutier por la pequeña comunidad, sólo iba a conocer una corta existencia. Las leyes seculares de principios de siglo llevaron a su cierre en noviembre de 1904. Poco después, la casa fue vendida. Sin embargo, durante casi medio siglo las Hermanas del Buen Pastor permanecieron nostálgicas de esta casa en Noirmoutier, el lugar de nacimiento de la fundadora. Mientras tanto, la Hermana Ma. de Sta Eufrasia fue canonizada y la Congregación quiso que esta casa volviera a formar parte de su patrimonio.

 

La adquisición de la casa natal se completó el 11 de abril de 1951. Ya no se trataba de abrir un convento en Noirmoutier, sino simplemente de restaurar la capilla. Después de un periodo de trabajo para rehabilitar la casa, a partir de 1958 la Congregación organiza peregrinaciones al lugar y la casa está abierta al público durante los meses de verano. Las hijas de Sta. M. Eufrasia extendidas por los cinco continentes continúan año tras año peregrinando a la casa donde nació Sta. Ma. Eufrasia. Con gran afecto, vienen a rezar a la capilla, el lugar donde nació la fundadora y el salón de la familia Pelletier donde Rosa Virginia fue bautizada y donde vivió los primeros 14 años de su vida.

 

Esta experiencia, una  vez más afirma el desafío cómo ser presencia en Noirmoutier y ofrezca un  espacio de sosiego, un tiempo encuentro y comunión, una oportunidad para la escucha con el corazón para las hermanas, amigos, partners en la misión y visitantes; y nos sintamos acogidos/as por Sta. Ma. Eufrasia que nos anima y acompaña en nuestras búsquedas por un mundo más justo y humano para todas y todos.