Gozo y Paz

Mientras esperamos con expectación y nos preparamos para celebrar el nacimiento de Cristo este sábado, llegamos al final de nuestras reflexiones sobre Aguchita a la luz de la encíclica del Papa Francisco Laudato Si ': Sobre el cuidado de la casa común. Durante siete semanas, el tejido de la vida de Aguchita en las palabras de Francis nos ha iluminado, desafiado e inspirado. En esta semana, reflexionaremos sobre el capítulo sexto de la encíclica: 'Educación y Espiritualidad Ecológica'.
 

En este ultimo capítulo, Francisco se dirige directamente a nuestros estilos de vida, actitudes y convicciones particulares. En la cuarta parte del capítulo, titulada 'Gozo y Paz', Francisco nos desafía a que, en lugar de actuar como consumidores inconscientes, a menudo plagados de un sentimiento de vacío y ansiedad, adoptemos un estilo de vida que transmita una mayor moderación y paz interior, y en última instancia, más alegría y satisfacción. Sobre el gozo y la paz, escribe:
 

Es importante incorporar una vieja enseñanza, presente en diversas tradiciones religiosas, y también en la Biblia. Se trata de la convicción de que "menos es más". La constante acumulación de posibilidades para consumir distrae el corazón e impide valorar cada cosa y cada momento... Quienes disfrutan más y viven mejor cada momento son los que dejan de picotear aquí y allá, buscando siempre lo que no tienen, y experimentan lo que es valorar cada persona y cada cosa, aprenden a tomar contacto y saben gozar con lo más simple... Ninguna persona puede madurar en una feliz sobriedad si no está en paz consigo mismo... La paz interior de las personas tiene mucho que ver con el cuidado de la ecología y con el bien común.
 

Aguchita imbuyó este mantra bíblico de "menos es más" y fue consecuentemente - y evidentemente - una persona más alegre, en paz consigo misma y con los demás. En Navidad, enseñó a las niñas a hacer panetones en el Hogar Reina de la Paz. Rosa, una de sus ex-alumnas, recordó cómo Aguchita "aprovechaba para darnos clases. Aunque los panetones solían ser piedras y por eso exclamaba: ‘¡Ay, Señor!  ¡Qué parece esto!’ y, sin embargo, siempre los probaba". Cuando los panetones estaban listos, los envolvían en papel de celofán y los adornaban con un lacito. Con eso ya no tenían necesidad de comprar panetones en la calle y "así llevar nuestro regalo de Navidad a casa".
 

Aguchita no era un consumidor inconsciente. Encontró gozo y paz en la forma en que apreciaba a cada persona, cosa y momento. Mientras se prepara para la Navidad, ¿cómo puede responder al desafío de Francisco de transformar su estilo de vida, actitud y convicciones para lograr una presencia más gozoso y pacífica adoptando el enfoque "menos es más"?