Abordando el daño económico

Artículo por el Good Shepherd NZ,
Provincia de Australia/Aotearoa-Nueva Zelanda.

 

La violencia familiar es uno de los problemas más graves de Nueva Zelanda.
 

Una de cada tres (35%) mujeres neozelandesas experimentan daño físico o sexual por parte de su pareja durante su vida, y cuando se incluye el daño psicológico, emocional o económico, aumenta al 55% de las mujeres.
 

El daño o abuso económico es un tipo específico de violencia familiar que hace que un individuo se vuelva económicamente dependiente de otra persona al obstruir su acceso a recursos o actividades económicas independientes, como el empleo.
 

La falta de independencia financiera es una de las razones principales por las que muchas personas no se sienten capaces de dejar relaciones en las que sufren violencia física y por lo cual algunas regresan con la misma pareja que las abusa.
 

Establecida en el año 2012 como una organización benéfica no gubernamental, el Good Shepherd New Zealand (NZ) ha estado trabajando con su personal de atención al cliente y otras organizaciones para equiparlos con las herramientas y el conocimiento que necesitan para reconocer y apoyar a quienes experimentan daños económicos y así prevenir que el abuso ocurra en sus comunidades.
 

Mentores juveniles exploran daño económico
 

Recientemente, el Good Shepherd NZ trabajó con la organización de mentores juveniles llamado Big Brothers Big Sisters of New Zealand (Grandes Hermanos Grandes Hermanas de Nueva Zelanda), quienes nunca habían escuchado hablar sobre daños económicos antes de esta sesión.
 

La asesora de daños económicos del Good Shepherd NZ, llamada Beryl Brogden, dirigió la sesión y explico la complejidad del dinero y las relaciones, mientras discutía la importancia de tener conversaciones financieras.

 


Mentores del grupo Big Brothers Big Sisters of New Zealand que durante la sesión se dieron cuenta del papel vital que ellos desempeñan en prevenir el daño económico.
 

Beryl dijo: “El daño económico no es necesariamente un tema conocido por la gente. Pero cada vez que les explico de qué se trata, ellos empiezan a asentir con la cabeza y a decirme que eso es exactamente lo que le ha pasado a su tía o su amigo. Una vez que conocen del tema pareciera tan obvio".
 

La organización Big Brothers Big Sisters of New Zealand proporciona a más de 950 niños, entre las edades de seis y 12 años, con un mentor capacitado en sus 13 ubicaciones de programas en Nueva Zelanda.
 

La sesión exploró el daño económico, la importancia de relaciones financieras saludables para los jóvenes y el importante papel que pueden desempeñar los mentores para fomentar conversaciones saludables sobre el dinero.
 

Para evitar que la próxima generación experimente daños económicos, es fundamental que otras organizaciones, como Big Brothers Big Sisters of New Zealand, ayuden a crear conciencia sobre la importancia de mantener conversaciones financieras saludables en las relaciones.
 

Juventud defensora que promueven relaciones seguras y saludables
 

Buen Pastor Nueva Zelanda ha estado trabajando con la organización Shine para expandir su programa Shine in School (Brilla en la Escuela), inicialmente en la región de Wellington.
 

La organización Shine ofrece una gama de servicios eficaces, prácticos e innovadores para detener el abuso doméstico en Nueva Zelanda.
 

El programa Shine in School, que actualmente solo se ofrece en Auckland, educa a los jóvenes para que se conviertan en ‘campeones del cambio’ mediante la promoción de relaciones saludables y seguras.
 

El Good Shepherd NZ ha contratado un facilitador que trabajara con Shine para expandir su programa, apoyar al equipo, desarrollar y brindar capacitaciones y recursos.
 

El nuevo facilitador alentará a las personas, en particular a los jóvenes, a tener relaciones saludables y a construir resiliencia social y económica, contribuyendo a la prevención de la violencia familiar y el abuso económico.
 

Para romper el ciclo de violencia familiar, es esencial que los jóvenes reciban las habilidades necesarias para construir relaciones saludables y convertirse en una generación que luche en contra de la violencia familiar.