Actividades de Partners en la Misión del Buen Pastor en el Noroeste de Argentina

Artículo por la Provincia de Argentina-Uruguay.
 

En el 13 de agosto de 1885, durante un período en Argentina de notable crecimiento de órdenes religiosas, un grupo de ocho hermanas de Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor llegó a Buenos Aires. Después de una corta estancia en el Monasterio de la Visitación de Santa María, las hermanas - cinco de Chile y tres de Uruguay - fundaron su primera casa en la ciudad. Al igual que muchas de las órdenes religiosas que llegaron hacia finales del siglo XIX, vinieron al país para proporcionar bienestar y educación, llenando un vacío en las provisiones sociales de la república conservadora.
 

Su primer ministerio para niñas vulnerables abrió dentro de un nuevo local más grande en enero de 1886. Más tarde fue necesario un nuevo traslado, y se confió el servicio provisoriamente a una laica. De hecho, desde los primeros días fueron numerosos los laicas y laicos que ayudaron a que la obra del Buen Pastor se consolidara en el país. Para lograr los objetivos del carisma inicial impreso por Santa María Eufrasia, las hermanas – apoyadas por esas/os laicas/os – brindaron una instrucción general y profesional a las niñas menores y a las adolescentes. Fue de esta tercera casa en Buenos Aires de donde emanaron las fundaciones numerosas a varias ciudades en Argentina, entre ellos Tucumán y Cafayate. Estas ciudades vecinas están ubicadas en los Valles Calchaquíes, una región noroccidental de Argentina más conocida por su contraste de colores y su geografía única que va desde el desierto de montaña hasta el bosque subtropical.
 

Como para toda la provincia, la presencia de las/os partners laicas/os sigue teniendo un rol vital en la misión del Buen Pastor en estas dos ciudades. En Tucumán, por nombre completo San Miguel de Tucumán, la misión de las/os partners laicas/os es de acompañar y llevar la Palabra de Dios a las familias de las zonas montañosas de Río Grande y La Tomad donde participan en sus celebraciones religiosas, organizando y acompañando a la gente por todo el año. También frecuentan la catequesis de las/os niñas/os de las dos zonas. Los partners en la misión trabajan en red con Caritas Arquidiocesana para asistir con ayuda social a estas dos comunidades y en el comedor social de La Toma.

 


El Oratorio de Nuestra Señora del Rosario del Milagro construido por las/os partners en la misión.
 

En el barrio cercano de El Siambón, las hermanas y partners en la misión han construido el Oratorio de Nuestra Señora del Rosario del Milagro; cuenta también con un salón para usos múltiples, con baño y cocina, llamado ‘Santa María Eufrasia’. Desde aquí y de otros lugares se desarrollaron y difundieron campañas de prevención contra la trata de personas, la violencia hacia la niña y el niño, y sobre el cuidado de la Creación.
 

A una distancia de 3 horas y media, se encuentra la ciudad de Cafayate donde la población practica mucho la religiosidad popular. Entre otras actividades, los partners en la misión apoyan en las peregrinaciones y las novenas, y toman parte en las procesiones con los santos predilectos. También ayudan a las hermanas a llevar la comunión a personas enfermas y ancianas a sus hogares. Aquí también, la catequesis familiar es presencial y todos los sábados por la tarde hay una Celebración de la Palabra, en la que participan los padres, los catequistas y los niños.
 


Laicas/os con sus familias participando en la misa en Cafayate.
 

Como todos los partners en la misión de la Provincia Argentina-Uruguay, las/os laicas/os de Tucumán y Cafayate participan en las asambleas de formación, en los capítulos provinciales y congregacionales, así como también en la capacitación junto con las hermanas y demás laicas/os. Cada partner en la misión tiene como rol difundir la misión del Buen Pastor y atraer más vocaciones religiosas y laicas/os comprometidas/os a este noble servicio. Así es que las/os partners en la misión en Tucumán y Cafayate continúan el servicio siendo presencia de la ternura, compasión y misericordia de nuestro Buen Pastor.