AGUCHITA, DISCIPULA DE JESÚS BUEN PASTOR

En esta reflexión de preparación a la Beatificación de Aguchita, les invitamos a meditar, orar, compartir en el misterio del significado de SER DISCIPULO, DISCÍPULA en la realidad de HOY. Las últimas semanas, hemos sido testigos lo que significó en la vida de Jesús ser DISCÍPULO que lo llevo “hasta la muerte, y una muerte en cruz” (Flp2,8).

Ser discípulo, discípula de Jesús de Nazaret significa asumir un estilo de vida la manera como Jesús hizo visible a Dios, poniendo en el centro de su amor: “la persona” especialmente aquella que era rechazada por las estructuras religiosas, políticas y sociales, es decir, a los pobres, los niños, las niñas, las mujeres, los enfermos, los extranjeros... a todos ellos, Jesús los AMÓ hasta el extremo, tendiendo la mano, escuchando atentamente creando una forma distinta de establecer las relaciones humanas, la manera de comprender el mundo y hacer todo lo posible para que sea una realidad aquí y ahora, el Reino de Dios.

“MISTICA y COMPROMISO” son elementos claves en la vida del discípulo. 

¿EL FINAL? … VIDA EN PLENITUD…

El 28 de agosto, Aguchita celebró su fiesta y estuvo muy feliz, escribió una carta de agradecimiento a la Superiora Provincial Hna. Delia Rodríguez, y entre otras cosas escribe:

 

Un día en la meditación (Dios) me hizo recuerdo de la “ilusión” grande que tenía cuando descubrí mi vocación de ser religiosa: era trabajar en la selva; de esto han pasado años y me digo el Señor me ha traído para darme gusto antes de morir y a la vejez, en fin, soy arcilla entre sus manos

Mala noticia:  los compañeros (los terroristas) han entrado por segunda vez, han declarado zona de apoyo a La Florida. Durante esta última visita han dejado 2 muertos. Ya el Padre le contará detalladamente.

Nos encomendamos a sus oraciones.  Estamos en las manos de Dios. Todas quedamos muy unidas en la oración…

La más pequeña de sus hijas la abraza con todo cariño.

Sor María Agustina.

 

“LOS PALITOS DE TEJER SE ROMPIERON… AGUCHITA” …  

El 27 de setiembre de 1990, a primera hora de la tarde, Aguchita ensañaba a un grupo de niñas a preparar caramelos. A esa hora un grupo de subversivos de Sendero Luminoso entró a La Florida. Convocaron a los pobladores a la plaza, el miedo se apoderó de todos… llamaron uno a uno a los sentenciados… Aguchita también fue convocada y la acusaron de hablar de paz y no hacer nada, distribuir alimentos, trabajar y acompañar con los ashánincas, y distraer a los niños con carmelitos…  

 

Cuando pasó todo, Hna. Celina que se encontraba en La Merced y supo de lo ocurrido en La Florida, llamó a la provincial y le dijo “los palitos de tejer se rompieron” … “Aguchita” … ésta era una clave de comunicación para decir que había ocurrido lo peor.

Es la hora de la verdad, del SÍ final… Aquí estoy, Señor, ¡para hacer tu voluntad!

Es la hora de la verdad del AMOR, que ama hasta el extremo

Es la hora de la verdad, en que la discípula se identifica con su Maestro

Es la hora de la verdad, la pastora que da la vida por sus ovejas

Es la hora de la verdad, Todo está cumplido

 

UN TIEMPO PARA CONTEMPLAR …  

Evangelio San Juan 15, 12-17

“Este es mi mandamiento: que se amen unos a otros como yo los he amado. No hay amor más grande que dar la vida por sus amigos, y son ustedes mis amigos si cumplen lo que les mando. Ya no les llamo servidores, porque un servidor no sabe lo que hace su patrón. Los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que aprendí de mi Padre.

Ustedes no me eligieron a mí; he sido yo quien los eligió a ustedes y los preparé para que vayan y den fruto, y ese fruto permanezca. Así es como el Padre les concederá todo lo que le pidan en mi Nombre”.

  • ¿Cómo buscamos y encontramos espacios comunitarios para vivir la amistad en plenitud que sostiene nuestro discipulado?

Después de un tiempo de silencio, en el espacio sagrado de mi corazón me digo “Al final del camino me dirán: - ¿Has vivido? ¿Has amado? Y yo, sin decir nada, abriré el corazón lleno de nombres

  • ¿En mi corazón qué está escrito? ¿Qué quiero escribir?

UN SIMPLE GRANO DE TRIGO…

Un simple grano de trigo que germina amorosamente para dar vida, y vida en abundancia.

  • Aguchita, un grano de trigo de amor solidario ante mundo que busca satisfacer sus propias necesidades.
  • Aguchita, un grano de trigo de inclusión, ante una sociedad que cada vez pone el acento en lo que nos diferencia para excluir, separar, rechazar a la otra persona por su cultura, su género, su creencia religiosa, su modo de ver la vida…
  • Aguchita, un grano de trigo de paz, ante quienes hacen uso del poder político, social, económico, eclesial, autoridad para dominar, humillar, denigrar, subyugar …
  • Aguchita, un grano de trigo de dignidad para las mujeres, adolescentes y niñas violentadas en sus derechos
  • Aguchita, un grano de trigo de comunión con Dios en la comunidad, en la misión, en las familias, en el trabajo que propicia nuevas relaciones de corresponsabilidad y sabiduría compartida
  • Aguchita, un grano de trigo de verdad profética del evangelio, de opciones de vida y vida en abundancia para las pobres y discriminadas
  • Aguchita, un grano de trigo de fidelidad al amor que ama hasta el extremo, al amor fecundo en la realidad humana, al amor que trasciende fronteras y transforma el mundo para que sea más justo, humano y solidario.
  • Aguchita, un grano de trigo de contemplación activa de la creación de la tierra como nuestra Casa Común la “Pachamama”

 

Y SIGO VIVIENDO…

Grupo Siembra- Ynés Franco

Yo fui profeta de lo cotidiano, de los más pobres, de los olvidados.

Ayacuchana de las más sencillas, mujer de trabajo y de oración.

Fui conociendo virtudes cristianas, desde los pobres, desde los enfermos.

Entre los jóvenes y niñas alegres, fiel testimonio del Buen Pastor.

Y sigo viviendo, queridas hermanas,

en cada enfermo que se levanta,

en cada joven que se acompaña,

en cada pobre que se abraza.

Muy fiel a Dios, acepté el desafío, ponerme en riesgo no me asustó.

Junto a mi pueblo, entregue mi vida, junto a los pobres de mi país.