‘LaunchME’ ¡para ponerse en marcha!

Artículo del GSANZ,
Provincia de Australia / Aotearoa-Nueva Zelanda.

 

Por más de 150 años, la Congregación en Australia y Nueva Zelanda ha abordado las necesidades de los tiempos interrumpiendo los sistemas que obstaculizan el bienestar y el empoderar de las mujeres y de las familias. Como conserjes de una misión centenaria, hoy el Good Shepherd Australia New Zealand (GSANZ) sigue centrado en garantizar que las mujeres, las niñas y las familias estén seguras, fuertes, bien y conectadas.

 

A través del tiempo ha evolucionado la forma en que lo hacemos para abarcar los desafíos que presenta el mundo cambiante en el que vivimos. Nuestro trabajo es mantenernos ágiles; a través de escuchar y ver a los participantes del programa y responder a sus necesidades desde el espacio de vida en que ellos se encuentren hoy, ayudándoles a avanzar hacia la resiliencia y la independencia en sus vidas.

 

Cada persona es diferente en cuanto al aspecto de resiliencia y de independencia. Para una persona, puede comenzar al momento que esta encuentre un lugar seguro al cual llamarle hogar; para otra, puede ser el comenzar hacia una independencia financiera. Todos los pasos para seguir son importantes y recorremos cada uno con ellos, acompañándolos como aliados y como amigos.

 


Personal del Buen Pastor y graduados del programa de entrenamiento 'LaunchME' de 2020.

 

El programa ‘LaunchME’ comenzó ya en varias localidades en Australia en donde se apoya a personas, de bajos recursos económicos o de poco conocimiento financiero, a iniciar una microempresa. Además, se les proporcionan los pasos a seguir para que sean dueños de sus propios negocios, el programa aumenta la resiliencia financiera y la confianza de los clientes al mejorar su educación financiera.  

 

El 70% de nuestros clientes son mujeres, y el programa les ha brindado entrenamiento para empoderarlas a que logren sus metas. Nos sentimos honrados y asombrados por la creatividad y el impulso de los participantes del programa.

 

Para Rebecca en el Sur de Australia, el programa la ayudó a participar en una entrevista en vivo en Facebook de ‘Doctors for Nutrition’ (Médicos en Nutrición) con la conocida comentarista estadounidense, la Dra. Helen Roex. Mientras tanto, Theodora del Valle Latrobe pudo iniciar una pequeña empresa de aceite de oliva e inscribir su aceite en concursos, y Asma inició un canal de YouTube que atrajo a 148.000 suscriptores. Todas estas mujeres llegaron al programa con una idea y, trabajando junto con sus entrenadoras, la convirtieron en realidad.

 

La inesperada realidad de vivir a través de una pandemia creó un efecto dominó de carga financiera para las mujeres y las familias. Muchas mujeres informaron sentirse ignoradas e invisibles en un sistema difícil de navegar y no diseñado para acogerlas. En respuesta a esto, GSANZ creó el Programa de recuperación de pequeñas empresas en Australia del Sur.

 

En los primeros 60 exitosos días de operación, el equipo revitalizó a 100 pequeñas empresas y comerciantes individuales muy afectados por la pandemia de Covid-19; otros 50 siguen participando en el programa. De todos los participantes en el programa, el 78% eran mujeres comerciantes individuales de entre 40 y 49 años. Utilizando el modelo de conversación financiera de Buen Pastor, todos han sido capacitados con una ruta personalizada para el plan de recuperación y obtuvieron referencias a otros servicios, como programas de apoyo de salud mental y violencia familiar.

 

En Victoria, donde los incendios forestales destrozaron comunidades y causaron daños ambientales devastadores en 2019/2020, el nuevo programa 'LaunchME Bushfire Recovery' trabajará con entrenadores comerciales empleados localmente para ayudar a guiar a las microempresas y pequeñas empresas afectadas por los incendios forestales a reflexionar, reiniciar y revitalizar sus empresas.

 

A través de estos programas, GSANZ, como organización, desafía los conceptos y estructuras que construyen y mantienen las barreras sistémicas que perpetúan la desventaja. Hoy, optamos por desafiar los prejuicios y las desigualdades y ver que las mujeres y las niñas tengan el mismo acceso a más oportunidades, y vidas más conectadas y plenas. El bienestar económico y la independencia financiera son solo un aspecto de lo que hacemos para romper los ciclos de desventaja. Nuestra esperanza es que todas las mujeres se sientan empoderadas a tomar sus propias decisiones, y sentirse seguras y apoyadas para que el tomar decisiones de vida se posible.

 

Como siempre, tenemos la suerte de ser parte de una familia global que se une bajo una misión común: el compromiso de trabajar con los más vulnerables de nuestra comunidad, brindándoles la seguridad, la resiliencia y el bienestar económico que necesitan.