¡Llegando a los desfavorecidos, los últimos y los más pequeños!

Artículo por “Opportunity Village Nepal”
Provincia del Centro-Este de la India-Nepal 

 

Nepal es un país sin litoral situado entre China al norte y India al sur y pertenece a la Provincia del Centro-Este de la India-Nepal (CEIN). El país puede ser rico por su diversidad lingüística, étnica y religiosa, pero sigue siendo uno de los más pobres del mundo, catalogado entre el 25% de los países inferiores en el Índice de Desarrollo Humano mundial. El orgullo de Nepal son las poderosas montañas del Himalaya, pero bajo sus sombras el pueblo ha luchado por el acceso a la atención médica básica, los sistemas de transporte y comunicación mal desarrollados, la pobreza, el analfabetismo, el bajo estatus de las mujeres en la sociedad y la miríada de sufrimiento causada por la trata de personas generalizada y la explotación infantil.

 

En 1998, las hermanas de la India se acercaron a los pobres y marginadas de este paisaje escarpado al fundar el proyecto “Opportunity Village Nepal.” Este proyecto se estableció para promover la misión de la Congregación mediante la prestación de servicios de salud, educación y formación profesional a chicas, mujeres y niños desfavorecidos, en riesgo o vulnerables a la trata. Desde su fundación, los servicios se han ampliado para incluir atención residencial, servicios de orientación psicológica, sesiones de sensibilización y orientación, pastoral penitenciaria y una clínica de salud móvil. Desde 2018, la labor de la misión del Buen Pastor en Nepal se ha ampliado y fortalecido gracias al apoyo y la dirección estratégica que ofrece la Good Shepherd International Foundation (GSIF) Nepal.

 


Una hermana y los partners en la misión dan servicio en uno de los restaurantes de baile. 
 

Un ejemplo de cómo Opportunity Village Nepal (OVN) ha transformado vidas se puede contar a través de la historia de Seema (no su nombre real). Seema sólo pudo permanecer en la escuela hasta los trece años antes de que la situación de su familia la obligara a emigrar en busca de mejores oportunidades. La gente de su pueblo le había dicho que encontraría muchas oportunidades en Katmandú; así que, para escapar de la tortura y la violencia de su madrastra, decidió emigrar a la ciudad.

 

Sin embargo, la realidad fue diferente. Ella se vio obligada a trabajar en un restaurante Dohori Sanjh, donde las canciones folclóricas nocturnas y la música se interpretan en vivo. En septiembre de 2018, Seema fue engañada por su compañera de trabajo, quien la invitó a acompañarla en una visita al local de su hermano. Uno de los invitados allí se ofreció a llevarla a su casa en su coche. Sin embargo, el hombre la llevó por la fuerza a otro restaurante aislado en las afueras de la ciudad donde la violó. A pesar de sus súplicas y demanda de auxilio, ni su amiga ni el hermano de su amiga acudieron en su ayuda.

 

Seema había entrado previamente en contacto con una trabajadora social comunitaria de OVN en su trabajo y había aprendido sobre los derechos de las mujeres y la necesidad de liberarse de la violencia, la tortura, el abuso, la explotación y otros riesgos. Se puso en contacto con el personal de OVN en busca de apoyo y, ellos inmediatamente respondieron a su grito de ayuda. La policía la rescató del restaurante donde trabajaba y arrestó a dos personas que ayudaron al hombre que había violado a Seema. El proyecto OVN contrató a un consultor legal para apoyar a Seema en el proceso de enjuiciamiento, y el caso se presentó en el Tribunal de Distrito de Katmandú, donde el perpetrador fue acusado de trata de personas y violación. Aunque escapó, las dos personas que lo habían ayudado fueron encarceladas durante dos años. Sin embargo, en febrero pasado, el tribunal ordenó la detención del principal culpable bajo el cargo de violación a la joven. Seema está agradecida con el proyecto OVN por haberla rescatado y proporcionado refugio, protección y asesoramiento durante estos años traumáticos de su vida.

 

La historia de Seema es sólo una de las muchas historias de chicas, mujeres y niños que el proyecto ha apoyado. Sólo durante este último año, OVN ha tenido la capacidad de proporcionar formación en conocimientos y habilidades a 178 jóvenes que trabajan en los sectores de entretenimiento de Katmandú y Pokhara, ha brindado apoyo de asesoramiento psicosocial a 132 jóvenes, y dado formación profesional a 34 jóvenes (16 de los cuales han establecido su propio negocio y tres de los cuales han encontrado empleo). 

 


Las hermanas y partners en la misión distribuyen paquetes de comida
y material sanitario a las familias en Pokhara afectadas por el COVID-19. 

 

Afortunadamente, el trabajo ha podido continuar de una forma u otra a través de la pandemia actual. Como lo hizo durante el terremoto masivo de 2015 y las inundaciones dañinas generalizadas y deslizamientos de tierra del año pasado, durante los cuales las hermanas y partners en la misión continuaron proporcionando apoyo crítico en tiempos de catástrofe personal y nacional. Desde el estallido del COVID-19, los paquetes alimentarios y los materiales sanitarios fueron distribuidos entre 868 hogares gravemente afectados por la pandemia y, 40 jóvenes que trabajan en la muy afectada industria del entretenimiento para adultos han recibido apoyo para dirigir microempresas para un sustento sostenible. También así, la labor en contra de la trata de personas y la protección de la infancia ha continuado a través de cinco comités de protección que participan en la vigilancia fronteriza de casos sospechosos de trata y, tres centros de tránsito que proporcionan protección de emergencia a las sobrevivientes de trata, explotación sexual y abuso.

 

Por el 2022, la misión del Buen Pastor en Nepal, en asociación con la GSIF y el CWIN (centro de cuidados a niños trabajadores de Nepal), habrá apoyado a 20.000 mujeres, adolescentes y niños que viven bajo la pobreza, víctimas potenciales de trata de personas y migración insegura, y vulnerables a diversas formas de violencia y discriminación, para vivir en comunidades más receptivas y seguras que habrán podido ayudar a mejorar sus condiciones socioeconómicas. ¡La misión de prevenir, proteger, rehabilitar y reintegrar continúa y, las hermanas y los partners en la misión persistirán para llevar a cabo cambios significativos en la vida de las chicas, mujeres y niñas, asumiendo riesgos para innovar y responder creativamente a los desfavorecidos, los últimos y los más pequeños!