Permanecer optimistas en tiempos difíciles

Artículo de la Provincia de Asia del Este

 

Desde 2010, el Good Shepherd Phuket Town (GSPT) ha sido un faro solitario de esperanza para los pobres de los suburbios alrededor del puerto pesquero de Phuket, Tailandia. Viviendo en condiciones inhumanas e insalubres, en escuálidos campamentos, muchos caen en las manos de empresarios sin escrúpulos en la industria de la construcción o en el tráfico de personas. Sin embargo, a través del amor y educación, el GSPT es capaz de romper el ciclo de pobreza extrema y ofrecerles esperanza para el futuro.
 

El GSPT sirve en primer lugar a la comunidad de trabajadores migrantes de Myanmar que viven en Phuket, ofreciéndoles un centro de aprendizaje para niños, un programa de salud y un programa de capacitación vocacional y empoderamiento.
 

En los últimos 18 meses, esta comunidad ha sufrido un gran golpe ya que muchos han perdidos sus trabajos debido a la pandemia del COVID-19 y al creciente número de niños que han tenido que permanecer en Tailandia en lugar de regresar a su tierra debido a la agitación en Myanmar.
 

Centro de Aprendizaje
 

Durante este tiempo complejo, el centro de aprendizaje GSPT mantiene sus puertas abiertas a los niños cuando el gobierno local lo permite y en línea con las normas de salud y seguridad. Nosotros aspiramos ofrecer a los niños un sentido de normalidad a pesar de estos tiempos de prueba. Nuestro personal y voluntarios continua a ofrecer oportunidades de aprendizaje en un ambiente agradable para cerca de 200 estudiantes.

 


Algunos estudiantes que se graduaron de la escuela del Buen Pastor en abril.
 

En abril, hemos celebrado la graduación de 18 estudiantes de la escuela primaria, la mayoría de ellos están ahora en nuestro programa de grupos juveniles. Este programa fue creado el año pasado cuando identificamos la necesidad de ofrecer un espacio de seguridad para los jóvenes que no están todavía preparados para entrar en el mundo laboral y no pueden tampoco regresar a Myanmar para continuar su educación. Sin embargo, en la ausencia de personal suficiente y de recursos, el programa del grupo de jóvenes depende totalmente de cerca de 20 voluntarios que generosamente dan su tiempo y talentos para enseñar a los niños destrezas importantes para la vida como: inglés, chino, informática, matemáticas, música y arte.
 

Nuestros estudiantes estaban muy emocionados de regresar a la escuela en junio 14 después de una extendida pausa de verano debido a otra ola de COVID-19. Gracias a la bondad de muchos donadores, pudimos ofrecer libros de texto, papelería básica y uniformes a aquellos que no podían adquirirlos. El período escolar comenzó con una promesa que cada estudiante hizo para ofrecer lo mejor de sus esfuerzos, una sesión sobre una conducta apropiada en la escuela, y una actualización sobre las prácticas de salud y seguridad en la escuela, la casa y cuando es necesario viajar.
 

Alimentar a aquellos que lo necesitan
 

A través de un generoso apoyo y donaciones de muchos simpatizantes, el GSPT pudo comprar alimentos básicos como arroz, pasta y aceite para las familias afectadas financieramente por el COVID-19. Con la ayuda de nuestro personal, nuestro grupo de jóvenes estudiantes, y muchos amables voluntarios, empacamos y distribuimos 270 bolsas de provisiones para las familias necesitadas de la comunidad. Este programa mensual de alimentación ha continuado por varios meses y ha sido de gran alivio para muchas familias.
 


Personal y voluntarios distribuyen alimentos a las familias necesitadas.
 

Con la apertura internacional de Phuket a los turistas, este mes, tenemos la esperanza que la situación económica pueda recuperarse lentamente. Mientras tanto, nuestras hermanas, maestros y personal permanecen en constante comunicación con la comunidad para ofrecerles toda la asistencia posible y apoyo en estos tiempos difíciles.